¿Cuándo NO hay que quitar las muelas del juicio?
Existe la idea de que todas las muelas del juicio hay que quitarlas. No es cierto — y como especialista, prefiero decírtelo con honestidad: a veces lo mejor es no operar.
El mito de "quítalas todas"
Quitar una muela que no lo necesita no aporta beneficio y sí implica una cirugía. Por eso la buena práctica es evaluar caso por caso, no operar por defecto.
¿Cuándo se pueden conservar y vigilar?
Cuando la muela del juicio cumple estas condiciones, muchas veces solo se hace seguimiento:
- Está completamente salida y en buena posición.
- No tiene caries ni infección.
- Puedes limpiarla bien.
- No daña a la muela vecina ni al hueso.
¿Y cuándo sí conviene quitarlas?
Cuando hay dolor o infección repetida, caries, quistes, daño a la muela vecina o están retenidas causando problemas. En esos casos, retirarlas previene complicaciones mayores.
¿Cómo se decide?
Con una radiografía y una valoración. Ahí se ve la posición de la muela, su relación con el nervio y el estado de las piezas vecinas. La decisión se toma con información, no por costumbre.
La honestidad como criterio
Mi principio es simple: intervenir solo lo que realmente se necesita. Si tu caso se puede vigilar, te lo digo. Y si conviene operar, te explico por qué.
¿Las tuyas se quitan o se vigilan?
Mándame tu radiografía por WhatsApp y te doy una respuesta clara y honesta.
Escríbeme por WhatsAppPreguntas frecuentes
¿Puedo dejar mis muelas del juicio para siempre?
Si están sanas, bien posicionadas y no dan problemas, sí pueden vigilarse con revisiones periódicas.
¿Cada cuánto debo revisarlas?
Depende de tu caso; en la valoración te indico con qué frecuencia conviene el seguimiento.
