En resumen

  • El frenillo lingual corto se llama anquiloglosia o “lengua anclada”.
  • En bebés puede dificultar la lactancia; en niños, la pronunciación; en adultos, mover la lengua.
  • La frenectomía es un procedimiento breve, con anestesia local y recuperación rápida.
  • No todos los frenillos deben operarse: lo define una valoración.
  • En Cancún lo realiza la Dra. Jessica López, cirujana oral y maxilofacial.

01¿Qué es el frenillo lingual corto?

El frenillo lingual es la pequeña banda de tejido que une la parte de abajo de la lengua con el piso de la boca. Cuando es demasiado corto o está insertado muy adelante, limita el movimiento de la lengua. A esto se le llama anquiloglosia o, popularmente, “lengua anclada” o “frenillo corto”.

No es raro: muchas personas conviven con él sin problema. Se vuelve relevante solo cuando esa limitación afecta una función —comer, hablar o la higiene—. Ahí es cuando conviene valorarlo con un especialista.

02Señales en el bebé (lactancia)

En recién nacidos, un frenillo corto puede dificultar que el bebé se prenda bien al pecho. Las señales típicas son: dificultad para succionar, chasquidos al mamar, tomas muy largas o cansancio, poco aumento de peso y, del lado de la mamá, dolor o grietas en el pezón.

Si la lactancia es dolorosa o el bebé no sube de peso como se espera, vale la pena revisar el frenillo. Cuando está indicado, liberarlo suele mejorar el agarre de forma rápida.

El frenillo no siempre hay que operarlo. La clave es valorar si realmente limita una función —y, cuando lo hace, resolverlo es sencillo.

03Señales en el niño (habla)

Conforme el niño crece, un frenillo corto puede afectar la pronunciación de ciertas letras (como la “r”, la “l” o la “t”) porque la lengua no llega a donde debe. También puede dificultar lamer, tocar el paladar o mover la lengua de lado a lado.

No todo problema de habla es por el frenillo, por eso la valoración es clave: a veces se trabaja junto con terapia de lenguaje para el mejor resultado.

04Señales en el adulto

Muchos adultos llegan a consulta porque sienten la lengua “amarrada”, les cuesta ciertos sonidos, o notan molestias al comer o al hacer su higiene. También puede asociarse a tensión al mover la lengua.

La buena noticia es que la frenectomía en el adulto es igual de sencilla y resuelve la limitación de forma definitiva.

05¿Cómo es la frenectomía?

La frenectomía es la liberación del frenillo. Es un procedimiento breve, con anestesia local y, en la mayoría de los casos, de pocos minutos. Como cirugía oral, la realiza una especialista que conoce a fondo la anatomía de la boca y la lengua.

La recuperación suele ser rápida: unos días de cuidados sencillos y ejercicios de movilidad cuando se indican. Te explico cada paso antes y después para que estés tranquila o tranquilo.

·Preguntas frecuentes

¿A qué edad se opera el frenillo lingual?

No hay una edad única. En bebés se valora cuando afecta la lactancia; en niños, cuando afecta el habla o la alimentación; y en adultos, cuando genera molestias. Cada caso se individualiza en la valoración.

¿La frenectomía duele?

Se realiza con anestesia local, por lo que no se siente dolor durante el procedimiento. Después puede haber una molestia leve que se maneja con indicaciones sencillas.

¿Cuánto dura la recuperación?

La mayoría retoma su rutina en pocos días. En algunos casos se indican ejercicios de movilidad de la lengua para un mejor resultado.

¿El frenillo corto siempre causa problemas de habla?

No. Muchas personas tienen frenillo corto sin ningún problema. Se interviene solo cuando limita de verdad una función, y a veces se combina con terapia de lenguaje.

¿Quién debe operar un frenillo lingual en Cancún?

Al ser una cirugía de la boca, lo ideal es una cirujana oral y maxilofacial, que domina la anatomía de la zona y reduce riesgos. En Cancún lo realiza la Dra. Jessica López.

JL

Dra. Jessica López

Cirujana Oral y Maxilofacial en Cancún. Especialidad revalidada por la SEP · Cédula 15616219.

Docente en Universidad Anáhuac Cancún

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