La toxina botulínica no es solo estética. Bien indicada, alivia el bruxismo, relaja la musculatura de la mandíbula, ayuda en el dolor de la ATM y corrige la sonrisa gingival. Como cirujana oral y maxilofacial en Cancún, conozco a fondo la anatomía facial: eso hace la diferencia entre un resultado natural y seguro y uno improvisado.
El botox —toxina botulínica tipo A— relaja de forma temporal el músculo donde se aplica. En manos de una especialista en cara y mandíbula, esto tiene aplicaciones médicas y estéticas muy concretas:
Reviso tu caso, tus músculos y tu objetivo —médico, estético o ambos— para indicar si el botox es lo adecuado para ti.
Aplico la toxina en los puntos exactos con técnica y dosis personalizada. Es un procedimiento breve y bien tolerado.
El efecto aparece en unos días y se estabiliza en dos semanas. Damos seguimiento para ajustar y cuidar el resultado.
Trato el botox como lo que es: una herramienta médica. Cuando resolvemos el bruxismo o la hipertrofia del masetero, además de aliviar el dolor, el rostro se ve más armónico. Función y estética van de la mano.
Sí. Aplicado en los maseteros relaja el músculo que aprieta, reduce el desgaste de los dientes y el dolor de mandíbula. Suele combinarse con férula y valoración de la ATM para un resultado completo.
Muy poco. Se usan agujas muy finas y el procedimiento dura pocos minutos. La mayoría lo describe como un pequeño piquete.
Empieza a notarse en 3 a 7 días y se estabiliza a las dos semanas. Según la zona, el efecto dura entre 3 y 6 meses.
Es un procedimiento médico seguro cuando lo realiza un profesional con conocimiento de la anatomía y con producto y dosis adecuados. En la valoración revisamos que seas buen candidato.
Al relajar un masetero muy desarrollado, el contorno de la mandíbula se afina de forma natural con el tiempo. Es un efecto buscado en la hipertrofia de maseteros.
Te digo con honestidad si el botox es lo indicado para tu caso. Diagnóstico claro, sin presión.
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